Yael Gutierrez · Diario bíblico

Estudio bíblico

Destinatarios de las
epístolas

Con humildad bereana Esta enseñanza también debe ser examinada con humildad a la luz de la Escritura: “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”. Hechos 17:11.

Las epístolas se dividen en dos grandes grupos según sus destinatarios: las de Pablo y las generales.

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Fecha del estudio 3 de marzo de 2026
Tema Destinatarios de las epístolas de Pablo y generales

El apóstol Pablo escribió a dos tipos de destinatarios: iglesias locales, en ciudades específicas del Imperio Romano, y colaboradores suyos en privado.

A iglesias locales

En su mayoría eran iglesias gentiles, aunque con minorías judías.

Romanos

A la iglesia en Roma, la capital del Imperio. Era una iglesia mixta de judíos y gentiles. Pablo les escribe un tratado teológico profundo para unirlos en la doctrina de la gracia.

1 y 2 Corintios

A la iglesia en Corinto, Grecia. Era una ciudad portuaria cosmopolita, llena de idolatría y libertinaje. Pablo les escribe para corregir desórdenes graves: divisiones, inmoralidad sexual, abusos en la Santa Cena y desorden extremo con los dones espirituales.

Gálatas

A un grupo de iglesias en la región de Galacia, hoy Turquía. Eran cristianos gentiles que estaban siendo engañados por falsos maestros judíos que querían obligarlos a circuncidarse y guardar la Ley de Moisés, la Torá. Es una carta dura donde Pablo defiende que la salvación es solo por fe, no por obras de la Ley.

Efesios

A la iglesia en Éfeso, hoy Turquía. Una metrópolis famosa por el ocultismo y el templo de la diosa Diana. Les explica el plan eterno de Dios, la guerra espiritual real, la armadura de Dios y cómo debe vivir la iglesia.

Filipenses

A la iglesia en Filipos, Macedonia/Grecia. Fue la primera iglesia que Pablo fundó en Europa. Es una carta de agradecimiento, muy cariñosa y llena de gozo, escrita desde la prisión.

Colosenses

A la iglesia en Colosas. Les escribe para combatir una herejía mística que mezclaba filosofía humana, legalismo judío y adoración a ángeles, recordándoles que Cristo es el centro de todo.

1 y 2 Tesalonicenses

A la iglesia en Tesalónica, Grecia. Cristianos jóvenes que sufrían mucha persecución. Pablo les escribe para consolarlos y aclararles dudas muy específicas sobre la segunda venida de Cristo y el fin del mundo.

A personas individuales

1 y 2 Timoteo

A Timoteo, un pastor joven de padre griego y madre judía, a quien Pablo dejó encargado de liderar la difícil iglesia de Éfeso. Le da instrucciones sobre cómo organizar la iglesia, los requisitos para los líderes, obispos y diáconos, y cómo combatir falsas doctrinas.

Tito

A Tito, otro líder de confianza que Pablo dejó en la isla de Creta, famosa por la mala reputación de sus habitantes. Le da instrucciones similares a las de Timoteo sobre cómo ordenar las iglesias locales.

Filemón

A Filemón, un cristiano adinerado de Colosas. Es una carta privada donde Pablo le pide que perdone y reciba como a un hermano a Onésimo, un esclavo que le había robado y había huido, pero que se había convertido al cristianismo en la cárcel con Pablo.

Hebreos

Dirigida a cristianos de origen judío, hebreos, que estaban sufriendo una persecución tan fuerte que estaban tentados a renunciar a Cristo y regresar al Antiguo Pacto, a los sacrificios de animales y al templo, para salvar sus vidas. El autor les demuestra de forma magistral que volver atrás es perderlo todo, porque Jesús es superior a los ángeles, a Moisés y a toda la Ley Antigua.

Las siete cartas generales

Se les llama generales porque, a diferencia de las de Pablo, no van dirigidas a una sola ciudad, sino a la iglesia de forma global o a grandes grupos de personas.

Santiago

A las doce tribus que están en la dispersión. Se refiere a los primeros cristianos judíos que tuvieron que huir de Jerusalén por la persecución y terminaron viviendo por todo el Imperio. Es una carta muy práctica sobre cómo debe verse la fe real a través de las buenas obras.

1 y 2 Pedro

A los creyentes extranjeros dispersos por las provincias del Imperio Romano, hoy Turquía. Pedro les escribe para darles ánimo ante la inminente y sangrienta persecución del emperador Nerón, llamándolos a mantener la santidad y la esperanza.

1, 2 y 3 Juan

La primera va dirigida a las iglesias en general para combatir a los primeros falsos maestros, gnósticos, que decían que Jesús no había venido en carne real. La segunda va a "la señora elegida y a sus hijos", probablemente una metáfora para una iglesia local y sus miembros, y la tercera a un líder fiel llamado Gayo.

Judas

A los llamados y santificados en general. Su único propósito es advertir con urgencia sobre falsos maestros encubiertos que ya se habían metido en las iglesias para torcer la gracia de Dios y convertirla en libertinaje.