Yael Gutierrez · Diario bíblico

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Hechos 10: Babel, Isaías y las lenguas como señal
Juicio, entendimiento y edificación

La Biblia presenta las lenguas dentro de una historia que incluye juicio, dispersión, proclamación y edificación. Para comprenderlas no basta observar una experiencia. Debemos seguir el argumento desde Babel hasta Isaías, Pentecostés y la enseñanza de Pablo.

Fecha del estudio 29 de agosto de 2026
Tema El origen de las lenguas y su función como señal
Enfoque Génesis 11:1-9; Isaías 28:7-13; 1 Corintios 14:20-28
Con humildad bereana

Esta enseñanza también debe ser examinada con humildad a la luz de la Escritura: “Los judíos de Berea eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con mucha atención, y todos los días estudiaban las Escrituras para ver si era cierto lo que se les decía.” Hechos 17:11, RV2020.

¿Cómo se relacionan Babel, la advertencia de Isaías y las lenguas del Nuevo Testamento? La relación no consiste en igualar todas las escenas, sino en observar cómo Dios juzga el orgullo, usa idiomas extranjeros como señal y comunica después el evangelio de manera comprensible.

Génesis 11 presenta una humanidad unida para hacerse un nombre y evitar la dispersión ordenada por Dios. El problema no fue construir con ladrillos ni vivir en una ciudad, sino usar la unidad y la capacidad humana contra el mandato divino. Dios confundió las lenguas y dispersó a los pueblos.

Génesis 11:1-9

1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.
2 Aconteció que cuando salieron de oriente hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.
3 Y se dijeron unos a otros: —Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Así el ladrillo les sirvió en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de argamasa.
4 Y dijeron: —Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéramos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
5 El Señor descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.
6 Y dijo el Señor: «El pueblo es uno, y todos estos tienen una sola lengua; han comenzado la obra y nada los hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
7 Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que no se entiendan entre ellos mismos».
8 Así los esparció el Señor desde allí por toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
9 Por eso se la llamó Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó por todo el mundo.

Biblia Reina Valera 2020 (RV2020)

Lo que Génesis afirma directamente

Antes de reconstruir detalles históricos, debemos identificar las afirmaciones claras del relato.

Una sola lengua La humanidad compartía una misma forma de hablar y podía coordinar un proyecto común.
Una ciudad y una torre El proyecto buscaba concentrar a las personas en Sinar y producir una obra visible.
Un nombre propio Querían prestigio y seguridad construidos por ellos mismos, en vez de vivir bajo la voluntad de Dios.
Confusión y dispersión Dios interrumpió el proyecto, confundió su lengua y los esparció sobre la tierra.
Contexto histórico y cultural, en breve

La torre pudo compartir rasgos con los zigurats mesopotámicos, pero Génesis no usa esa palabra ni describe todos sus detalles. Pirámides y relatos de inundación en distintas culturas pueden mostrar memorias, necesidades y formas arquitectónicas semejantes; por sí solos no prueban una reconstrucción bíblica específica. Los fósiles marinos deben estudiarse con geología responsable, no usarse como prueba automática de un diluvio universal. Nimrod aparece relacionado con Babel y el comienzo de un reino, pero el texto no dice que construyera personalmente la torre. Las ciudades pueden concentrar cultura y también poder; el juicio de Babel recae sobre la rebelión, no sobre toda vida urbana.

Isaías 28:7-13

7 Pero también a sacerdotes y profetas el vino extravió, y la sidra los hizo desvariar; fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, titubearon en el juicio.
8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no quedar lugar limpio.
9 ¿A quién se habrá de instruir?, o ¿a quién habrá que explicar el mensaje? ¿A los destetados? ¿A los recién destetados?
10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea tras línea, un poquito aquí, un poquito allá,
11 porque en lengua de tartamudos, en idioma extraño, hablará a este pueblo.
12 A ellos ha dicho: «Este es el reposo; dad reposo al cansado. Este es el alivio», mas no han querido escuchar.
13 La palabra, pues, del Señor les será mandamiento tras mandamiento, mandato tras mandato, renglón tras renglón, línea tras línea, un poquito aquí, un poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y queden heridos, y sean atrapados y llevados prisioneros.

Biblia Reina Valera 2020 (RV2020)

Isaías habló a dirigentes ebrios y burladores que rechazaban la palabra clara de Dios. Como no quisieron escuchar, oirían labios extraños y otra lengua: el idioma de invasores extranjeros se convertiría en señal de juicio.

“Labios tartamudos” no exige sonidos sin significado. Dentro del contexto describe una lengua extranjera que sonaría incomprensible para quienes habían rechazado la instrucción. “Línea tras línea” reproduce la burla con que los dirigentes despreciaban el mensaje sencillo de Dios.

¿Qué significa línea tras línea?

Los intérpretes discuten si Isaías reproduce la burla de dirigentes que trataban al profeta como si enseñara a niños pequeños, o si describe la manera fragmentada en que el mensaje les llegaría como juicio. En ambos casos, el contexto no presenta esta frase como un método ideal de estudio bíblico.

La conclusión segura es que quienes rechazaron la palabra terminarían tropezando, siendo atrapados y llevados prisioneros. No debemos usar línea tras línea como permiso para separar versículos de su contexto.

1 Corintios 14:20-28

20 Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar. Sed niños en cuanto a la malicia pero maduros en cuanto al modo de pensar.
21 En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.
22 Así que las lenguas son una señal, no para los creyentes, sino para los incrédulos. En cambio, la profecía no es una señal para los incrédulos, sino para los creyentes.
23 Imaginad que se reúne toda la iglesia en un mismo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran personas carentes de toda instrucción o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?
24 Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o alguien que carece de toda instrucción, será convencido y juzgado por todos;
25 lo oculto de su corazón se hará manifiesto; y así, se postrará sobre el rostro, adorará a Dios, y declarará que verdaderamente Dios está entre vosotros.
26 Entonces, hermanos, ¿qué podemos decir? Pues que cuando os reunáis, cada uno de vosotros puede tener un salmo, una enseñanza, una revelación, un mensaje en lenguas, o una interpretación; pero todo debéis hacerlo para edificación.
27 Si alguien habla en lenguas, que sean dos o a lo más tres, y por turno; pero que uno interprete.
28 Y si no hay intérprete, que calle en la iglesia, y que hable para sí mismo y para Dios.

Biblia Reina Valera 2020 (RV2020)

Pablo une señal, entendimiento y orden

Pablo mantiene juntas cuatro verdades: el idioma tiene significado, el Espíritu distribuye el don, la interpretación permite edificar y la reunión debe conservar orden.

Señal para incrédulos Pablo conserva la dimensión de advertencia que estaba presente en Isaías.
El desorden confunde Si todos hablan a la vez sin ser entendidos, el visitante pensará que la iglesia ha perdido la razón.
La interpretación edifica Una lengua puede participar en la reunión cuando alguien comunica su significado a la iglesia.
Sin intérprete debe callar La experiencia personal no autoriza a desobedecer el orden que Dios estableció para la congregación.

Primera Corintios 14 cita a Isaías para mostrar una dimensión de señal ante incrédulos. Pablo no concluye que toda lengua siempre impida creer: insiste en interpretación, edificación y orden. Sin comprensión, el visitante puede pensar que la congregación está loca; la palabra entendible puede descubrir su corazón.

Hechos 2:5-11

5 Vivían entonces en Jerusalén judíos piadosos provenientes de todas las naciones existentes bajo el cielo.
6 Al oír este estruendo, se juntó la multitud. Estaban confusos, porque cada uno oía hablar a los apóstoles en su propia lengua.
7 Atónitos y maravillados, se decían: —Mirad, ¿no son galileos todos los que hablan?
8 ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar a cada uno de ellos en nuestra lengua materna?
9 Partos, medos, elamitas y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
10 en Frigia y en Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos,
11 cretenses y árabes. Todos los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

Biblia Reina Valera 2020 (RV2020)

Babel dispersó mediante la confusión de idiomas. Pentecostés no eliminó las lenguas humanas ni reunió políticamente al mundo, pero Dios permitió que visitantes de muchas regiones entendieran sus maravillas en sus idiomas. La semejanza resalta la soberanía de Dios; la diferencia protege el propósito misionero del relato.

Las lenguas bíblicas comunican significado

En Hechos 2 los oyentes reconocieron sus lenguas maternas. En Corinto, una lengua debía interpretarse para edificar. En ambos casos el significado importa. El Espíritu no convierte la confusión en una virtud espiritual.

1 Corintios 14:39-40

39 Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis que se hable en lenguas;
40 pero que todo se haga decentemente y con orden.

Biblia Reina Valera 2020 (RV2020)
Otros temas relacionados, en breve

Babel inicia un tema de poder humano que reaparece simbólicamente en Babilonia de Apocalipsis, pero no todo gobierno o ciudad debe identificarse sin más con ella. La Escritura distingue la obediencia civil legítima de la adoración que solo pertenece a Dios. La Iglesia puede hablar sobre justicia y cuidar al prójimo, pero no debe vender su mensaje a un partido ni confundir el reino de Cristo con un proyecto político. Religión puede nombrar tanto prácticas vacías como una devoción que cuida y vive en santidad; el contexto decide su sentido.

La relación entre Babel, Isaías, Pentecostés y Corinto orienta la manera de escuchar y hablar.

Rechaza el orgullo

La capacidad humana no debe convertirse en autonomía contra Dios.

Escucha la palabra

La advertencia de Isaías muestra el peligro de despreciar la verdad clara.

Busca entendimiento

Los dones sirven a la edificación cuando comunican significado.

Anuncia a las naciones

Pentecostés dirige la diversidad de idiomas hacia las maravillas de Dios.

Fuentes consultadas

Textos principales: Génesis 11:1-9; Isaías 28:7-13; Hechos 2:5-11; 1 Corintios 14:20-28, 39-40. Como contexto se consideraron Génesis 9–10, Apocalipsis 17, Mateo 22:17-21 y Santiago 1:26-27. The Greek New Testament: SBL Edition, The Expositor’s Greek Testament y Biblical Hermeneutics se consultaron como ayudas subordinadas a la Escritura.

Dios exige que su palabra sea escuchada y entendida

Babel muestra el orgullo humano, la confusión de las lenguas y la dispersión bajo el juicio de Dios. Isaías anunció que un idioma extranjero confrontaría a dirigentes que rechazaban su palabra. Pablo retomó esa advertencia y exigió entendimiento y orden en la congregación.

Pentecostés no restauró una uniformidad humana ni convirtió sonidos incomprensibles en meta espiritual. Dios hizo que personas de diversas regiones entendieran sus maravillas y preparó el anuncio de Cristo. La conclusión es escuchar la palabra, rechazar el orgullo y comunicar el evangelio de forma comprensible para la edificación y la misión.